¿Quién soy?

       Mi nombre es David y mi intención en estas líneas es compartirte un pedacito de mi trayectoria y experiencia vitales a fin de hacerme más próximo a ti. Empezaré nombrando dos de los pilares más fuertes que me sustentan: la curiosidad y la creatividad.

       Tengo un apetito voraz por aprender, conocer y descubrir; las distintas formas de la existencia me fascinan con facilidad y en particular aquella de la que me compongo, la naturaleza humana (en cuerpo y alma). Esta pasión me llevó a estudiar psicología en la universidad, pero también a explorar por mi cuenta otras vías de acercamiento a nuestra naturaleza: filosofía, antropología, sociología, teología… Siempre buscando tener una visión global y extensa de las distintas facetas que nos componen como seres humanos. Además de este conocimiento externo que me han traído libros y pensadores, mi gran exploración ha sido, y sigue siendo, a través de mi viaje interior, de mi propia curiosidad por mis profundidades, por mis procesos internos, sensaciones e insperiencias. Es en mí donde teoría y práctica confluyen, y donde encuentro las coherencias y paradojas de mi entendimiento. Un entendimiento que se sabe limitado, pues allí, en su frontera vislumbra el abismal Misterio de la existencia.

       Allá donde la curiosidad me llama la creatividad es fiel escudera, de tal forma que toda esa nutrición de conocimientos, reflexiones, encuentros y experiencias que voy degustando, digiriendo e integrando, empiezan a conectarse unas con otras; construyen puentes y alianzas; se entrelazan tejiendo todo un mundo de imágenes que pujan por salir de nuevo al mundo. La creatividad se encarga entonces de gestar la idea, de prepararle un útero confortable en el que alojarse el tiempo necesario para tomar una forma perceptible (por nuestros sentidos), la cual brotará a la luz a través de una combinación de palabras o imágenes.

      Los caminos que he recorrido gracias a la curiosidad y la creatividad me han llevado a desarrollar un profundo respeto por las diferentes formas de existencia, sean estas humanas o no humanas. Al mismo tiempo, mi camino interior, me ha demostrado que somos, cada uno, el único experto en nosotros mismos y que es en cada uno de nosotros donde residen las respuestas a lo que realmente queremos, necesitamos y buscamos. Por último, mi experiencia creativa me ha hecho ver cómo el arte, además de un canto a la Belleza, es una puerta abierta hacia la sabiduría del inconsciente, una potente herramienta de actualización, empoderamiento y auto-conocimiento.

       Imagino que sabiendo esto se puede entender un poco más por qué soy como soy y hago lo que hago.

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